¿Te llamamos?


Cuando una pareja se separa, el reparto de la casa suele ser un tema complicado de resolver. Y casi siempre hay una duda debajo de todas las demás: la hipoteca. ¿Quién la paga? ¿Sigue siendo de los dos aunque uno se quede a vivir en la vivienda? ¿Puede el banco reclamar al que se ha ido?
La respuesta corta no gusta a mucha gente: el divorcio no cambia la hipoteca por sí solo. Lo que sí cambia es lo que puedes hacer con ella, y ahí hay margen. Te explicamos cómo funciona y qué conviene tener claro antes de firmar nada.
Hasta que el banco acepte cambiarlo, la hipoteca sigue siendo de los dos. El convenio o la sentencia ordenan las cuentas entre vosotros pero no cambian nada frente a la entidad: según el Banco de España, sin su consentimiento expreso ambos seguís siendo deudores y puede reclamar a cualquiera.
Para que uno quede libre de la deuda hay tres caminos:
La hipoteca es un contrato entre vosotros y el banco. El convenio regulador es un acuerdo entre vosotros: lo aprueba el juez pero la entidad no lo firma. Y eso lo cambia casi todo.
El Banco de España explica que el pacto por el que uno se queda con la casa y asume todo el pago tiene efectos entre los antiguos propietarios pero solo vincula al banco si este lo acepta. El Código Civil va en la misma línea: para cambiar un deudor por otro hace falta el consentimiento del acreedor (artículo 1205), como recoge el Diccionario panhispánico del español jurídico.
Un convenio que diga «ella se queda con la casa y con la hipoteca» puede ser válido entre vosotros y, aun así, no sacar al otro de la deuda. Por eso conviene preguntar al banco, antes de firmar, si aceptará el cambio y con qué condiciones.
Con una hipoteca en común, en la práctica hay tres salidas.
Es la opción más limpia: con la venta se paga el préstamo y lo que sobra se reparte según vuestro régimen económico o lo acordado. Antes de decidir, mira si tu escritura prevé comisión por cancelación anticipada y si el precio cubre la deuda pendiente. Si no la cubre, el resto seguirá pendiente y responderéis los dos, salvo que el banco acuerde otra cosa.
Además, si el uso de la vivienda se ha atribuido al cónyuge que no es titular, venderla exige el consentimiento de ambos o autorización judicial (artículo 96 del Código Civil).
Es legal y a veces tiene sentido, por ejemplo mientras los hijos son pequeños o si el mercado no acompaña para vender. Pero los dos seguís debiendo la deuda frente al banco y pesará en el historial de ambos cuando pidáis otra financiación. Si optáis por esta vía, dejad por escrito en el convenio quién paga qué y qué pasa si uno deja de pagar.
Es lo que más se busca y se resuelve en dos pasos que conviene no mezclar:
Hay dos formas de dejar la hipoteca a nombre de uno solo y la mejor depende de tu banco y de tu situación.
Se modifica la escritura para que el préstamo pase de dos titulares a uno (novación). La Ley 2/1994 lo contempla siempre que haya acuerdo con la entidad, y debe formalizarse en escritura pública, según explica el Banco de España.
El banco no está obligado a aceptarlo. Quitar a un titular reduce las garantías que valoró al conceder el préstamo, así que lo estudia casi como una operación nueva. Según el Banco de España, puede pedir garantías adicionales, como un cotitular con buena situación crediticia o un aval, o modificar las condiciones.
Mirará sobre todo dos cosas: si quien se queda puede asumir la cuota él solo y si la vivienda sigue valiendo lo suficiente para cubrir la deuda. Conviene llegar con los deberes hechos:
Si el banco acepta, tendrá que entregarte la FEIN y la FiAE al menos diez días naturales antes de firmar, y a esa novación se le aplica ya la Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario, según el Banco de España.
La otra vía es una hipoteca nueva a tu nombre, en tu banco o en otro, que cancele la actual. En Wypo te acompañamos en esta opción, ya sea con una subrogación o con la mejora de tu hipoteca. Si te quedas con la casa, es buen momento para revisar las condiciones con el simulador para mejorar tu hipoteca. Y si piensas afrontar la vivienda en solitario, te puede interesar comprar vivienda en solitario, la tendencia que gana peso.
Si hay hijos, es habitual que el juez atribuya el uso de la vivienda familiar al progenitor con quien convivan (artículo 96 del Código Civil). Es una decisión sobre dónde van a vivir, no sobre quién debe qué al banco. Tres ideas para no confundirse:
Quedarte con la vivienda tiene costes en dos frentes: el cambio de propiedad y la novación del préstamo. Cada uno depende de tu régimen económico, de si hay compensación entre vosotros y de tu comunidad autónoma.
La exención de gananciales no se aplica a otros regímenes. En separación de bienes o pareja de hecho, el reparto se hace por extinción de condominio y suele tributar por AJD, con diferencias entre comunidades; según cómo se compense al otro, puede haber también tributación por transmisión. Si no estáis casados, la no sujeción del exceso de adjudicación tampoco se aplica, porque el reglamento la refiere a la disolución del matrimonio. Antes de firmar, consulta en la notaría o la gestoría cómo queda tu caso.
Frente al banco, el impago de uno es el impago de los dos. Mientras ambos figuréis como deudores, la entidad puede reclamar la deuda a cualquiera, como recuerda el Banco de España, diga lo que diga el convenio.
Entre vosotros sí hay remedio: si has pagado más de lo que te correspondía, puedes reclamar la diferencia a tu excónyuge con la acción de repetición del artículo 1145 del Código Civil. El Tribunal Supremo, en su sentencia 458/2025, de 24 de marzo, resolvió en un caso de separación de bienes que los cinco años para reclamar no cuentan desde cada recibo, sino desde la disolución del matrimonio o, si ya había una separación de hecho prolongada, desde esta (LegalToday).
Para protegerte:
Separarse no cambia la hipoteca, pero te obliga a decidir qué hacer con ella. La clave: el banco no firmó vuestro convenio y solo él puede dejar libre a uno de los dos. Antes de acordar quién se queda con la casa, averigua qué dirá la entidad.
Si te quedas con la vivienda y necesitas una hipoteca a tu nombre, en Wypo, intermediario de crédito inmobiliario supervisado por el Banco de España, te acompañamos: preparamos tu perfil y, según tu situación, el gestor hipotecario selecciona a qué entidades conviene presentarlo, para que avances con más de una oferta. Es un servicio gratuito para ti. Puedes empezar con el simulador de nueva hipoteca o con nuestro comparador de hipotecas.